Celebremos a las madres siendo corresponsables con los cuidados

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Semana 32, 2025
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Celebremos a las madres siendo corresponsables con los cuidados

Imagen de familia indígena.

Por: Unidad de Equidad e Igualdad de Género

La maternidad, vista desde una perspectiva social, es un fenómeno complejo y multifacético que se construye a partir de normas, valores y expectativas sociales. Es influenciado por factores culturales, históricos y económicos. No es simplemente un hecho biológico, sino una construcción social que varía a lo largo del tiempo y entre las diferentes culturas.

Cuando se acerca el día de la madre, se escuchan mensajes como estos:

“Ser madre es el regalo más grande, la vocación más noble y el amor más puro e incondicional.”

“Nada pides, todo lo das. Gracias por ser mamá.”

“Ella es única, es perfecta, es una luchadora, todo lo puede. Es mi superheroína. Es mi mamá.”

Esto va construyendo en el imaginario de las personas, un ideal de lo que debe ser la maternidad (lo que una mujer debe ser como mamá, lo que una hija o un hijo deben esperar de su mamá), cuando en realidad lo que refiere es a una serie de características socialmente asignadas a la maternidad y que realmente muestran lo siguiente:

Roles de género: La maternidad está vinculada a los roles de género que conllevan expectativas sobre cómo las mujeres deben cuidar y criar a los hijos.

Expectativas sociales: Las expectativas sociales sobre la maternidad pueden variar, desde la maternidad como un ideal deseable hasta la maternidad como una carga.

Desigualdad de género: Esta concepción de maternidad incrementa las desigualdades de género, especialmente en el ámbito laboral y económico, donde las mujeres enfrentan discriminación y desventajas.

Impacto en la identidad: La maternidad tiene un profundo impacto en la identidad personal y social de una mujer, afectando su sentido de sí misma, sus relaciones y su lugar en la sociedad.

Factores económicos: Las condiciones económicas pueden influir en la decisión de tener hijos y en la experiencia de la maternidad, incluyendo el acceso a recursos, apoyo familiar y servicios de cuidado infantil.

Responsabilidad social: El cuido y crianza de las niñas y los niños corresponde no solo a la madre. Es responsabilidad del padre, la familia, las comunidades y el estado.

Experiencias diversas: Las mujeres enfrentan diferentes desafíos en la vivencia de la maternidad, lo que refleja que es una experiencia diversa y personal, evidencia de la complejidad de la maternidad en la sociedad.

 

Uso del tiempo

El constructo social alrededor del concepto de maternidad relacionó la maternidad con los trabajos domésticos y el cuido de personas dependientes y colocó a las mujeres en el espacio privado del hogar y la familia.

Paulatinamente por cuestiones de carácter social, económico y jurídico que se han gestado a lo largo de la historia, ha aumentado la presencia de las mujeres en el espacio público (laboral, político, etc.).

Sin embargo, se sigue señalando a las mujeres que trabajan y tienen que dejar a los hijos en la guardería o al cuidado de algún familiar. Es decir, se culpa a la mujer por tener que asumir sola tres roles: el de la maternidad, el de las labores domésticas y el de la mujer trabajadora e independiente económicamente, lo cual implica, además, una triple jornada laboral.

La Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Censos, aporta la siguiente información al respecto:

 

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Las mujeres, en comparación con los hombres, utilizan casi el doble del tiempo en el trabajo doméstico y cuidados no remunerados.

Las siguientes tablas, desglosan el tiempo invertido por hombres y mujeres en las diversas actividades:

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Corresponsabilidad Social de los Cuidados.

La maternidad y la corresponsabilidad social se entrelazan en varios aspectos:

Desafíos para las mujeres: Tradicionalmente, las mujeres asumen la mayor parte de las responsabilidades de cuidado, lo que puede limitar su acceso a la educación, el empleo y la participación en la vida pública. 

Redistribución de las tareas de cuidado: La corresponsabilidad social busca redistribuir estas tareas de manera más equitativa, incluyendo a los hombres en el cuidado de las hijas, los hijos, otras personas dependientes y las responsabilidades domésticas. 

Apoyo a la crianza: Implica políticas públicas y prácticas empresariales que faciliten la crianza, como licencias de maternidad y paternidad equitativas, servicios de cuidado infantil accesibles y flexibilidad laboral. 

Cambio cultural: Se requiere un cambio cultural que valore el cuidado como una responsabilidad compartida y promueva la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida. 

La maternidad y la corresponsabilidad social son conceptos claves para construir sociedades más justas e igualitarias, donde se valore y se comparta el cuidado de manera equitativa entre todos los miembros de la sociedad, incluyendo hombres, mujeres, familias, empresas y el estado, esto por cuanto el cuidado no es una responsabilidad femenina.

Para esto es necesario que existan políticas públicas y prácticas sociales que apoyen a quienes cuidan, especialmente a las mujeres; para que puedan acceder a sus derechos laborales y sociales en igualdad de condiciones. 

https://www.oas.org/es/cim/docs/GCE_ESP.pdf

https://coordinaciongenero.unam.mx/2024/05/la-maternidad-es-un-constructo-sociocultural/

https://admin.inec.cr/sites/default/files/2023-06/reENUT2022.pdf